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jueves, agosto 07, 2008

Apto. J


Ayer lo más grave y pesado sucedió,… Y hoy regrese al trabajo con 4 horas de retraso permitido. El motivo?!, ayer empezamos desde las 11am con la “famosa” mudanza. Era un interminable subir y bajar escaleras, cual animal de carga, llevando la mudanza en los hombros y las espaldas, con las piernas chocando rodilla con rodilla, sudando la gota gorda, en un clima húmedo y cerca de los 30 grados centígrados. Menos mal que conté con la ayuda infalible de mi amigo John, al menos el va al gimnasio diario, no como yo que hace muchos meses no se lo que es una pesita de 40 libras.

Lo primero fue subir todo al camioncito, no fue una tarea nada fácil, lo que se venia después era la prueba mayor. Llegamos al apartamento para recoger las llaves, el jefe de mantenimiento estaba listo para decir que todo estaba conforme, pero grata sorpresa! Conforme dije?!... No! … Había muchas cosas fuera de lugar, repisas sin terminar, puertas flojas, baños sucios paredes sin pintar, etc. Al parecer los inquilinos anteriores no eran personas de cuidar un lugar donde quien sabe por cuanto tiempo vivían. Después de ver todo eso, pusimos “el grito en el cielo”, el jefe de mantenimiento dijo que pondría todo en orden en menos de 3 días!, pensé que se trataba de una broma, acá en USA no es posible hacer algo de ese modo. Cuando se entrega un departamento se entrega listo y sin ningún pero ni titubeos. De seguro que pensaron que como somos jóvenes, no sabemos nada con respeto a contratos y demás. Sin embargo, el jefe dijo a sus subordinados que empezaran con los arreglos el mismo día de ayer y hoy prosiguieron con los arreglos debidos. Me alegro mucho la rapidez con que se tomo el asunto, pero también demora el hecho de poner todas las cosas en su debido lugar.

En fin luego del proceso de la entrega del apartamento se encamino la lucha entre el Apto. J y sus tres pisos para llegar a el. Eran cajas sobre cajas, cada una mas pesadas que las otras. Como odie las revistas y libros, como odie el colchón de 2 plazas, como odie la humedad y el calor de Maryland, como odie mi físico! En cada subida y descargo de cajas y demás, tomaba agua, por que sentía que me moría deshidratado, como odie a los camellos también, al menos ellos tiene la cualidad de almacenar agua, pero lamentablemente yo no puedo. John subía cajas sobre cajas apiladas en un carrito, traía el televisor en la espalda y sin ningún rasgo de cansancio. Me preguntaba: “O me estoy haciendo viejo, o tengo que empezar a ir al gimnasio de nuevo”, para mi sorpresa, si, el complejo de apartamentos cuenta con gimnasio, sauna y piscina. Ahora solo falta poner de mi parte para hacer posible la faena de ejercitar mis músculos en decadencia.

Cabe resaltar la valiosa ayuda de Kimbra, ella como todo buen soldado llevaba algunas cosas, y se le veía cansada también, creo que menos que yo y eso que dicen que las mujeres no hacen trabajos “fuertes”, pero ella es inagotable y de gran ayuda. Terminamos como a eso de las 6 de la tarde de subir todo. Era como una odisea de nunca acabar. Pero aun no tenia la satisfacción completa por que ahora todo estaba amontonado en el apartamento y no había ni un orden especifico. Al menos las cajitas tenían etiquetas con lo que había en cada caja, para mi una gran ayuda y buena organización de la pre – mudanza. La cocina fue la primera en quedar lista, Luego obviamente la cama, necesitaba dormir como un bebe recien nacido
(pero creo que era mas como un tipo de esos a los que golpean sin piedad, para entrenar los golpes y tacticas de los boxeadores profesionales). Antes de eso urgia a gritos darme un duchazo para refrescarme del tremendo calor, y la gran cantidad de sudor que emanaba por todos los poros de mi cuerpo. En el lapso del reposo, mis amigos me llamaban para salir, ya que los días miércoles son los días libres de ley. Tuve que aceptar la propuesta, por que de donde sea sacaría fuerzas para la clásica salida de los miércoles. Es así como a eso de las 10pm fui en dirección a Washington DC para "relajarme" un poco. Lo que paso esa noche, ya es otra historia que contaré mas adelante.

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